miércoles, 1 de febrero de 2017

Pico Pasalovino 2774m

28/01/2017
Aprovechamos que tengo lunes festivo por San Valero por lo que Daniel y Rafa deciden también pedir libre para irnos a pasar tres bonitos días de esquí a Campo, Benasque (Clima ideal).
Nos levantamos el sábado con tranquilidad a las 07:30 am; según la meteo que viene, el día irá a mejor conforme avance por lo que no tenemos prisas en salir a morir de frío o viento. Nos preparamos un desayuno potente y salimos Valle arriba adentrándonos poco a poco en la masa nubosa que se agarra en los Llanos Del Hospital. A pesar de que nuestro plan es subir a L'Ampriu y subir al Pico Pasalovino, decidimos ver nevar en los Llanos y de paso hacer el macarra con el tanque de Daniel en el parking.

"¡Vámonos de aquí!"

Desde allí, agradecidos de no tener que foquear por esta zona retrocedemos unos kilómetros y subimos al parking de L'Ampriu. Está nublado y a veces un tímido rayo de sol amaga en salir pero por ahora nada. Aparcamos donde más sitio hay, intentando no hacerlo entre los multitudinarios coches de esquiadores de pistas que se enlatan como sardinas. Parece que habrá que abrir huella ya que no queremos subir por pistas al Basibé sino por el fondo del Valle en dirección a las últimas palas hasta el Collado de Pasalovino. Por lo que parece, se me ha asignado una gran hazaña... abrir huella... La nieve, como siempre, está cambiante: en los lugares venteados así como lomos y medias laderas aparece la nieve vieja y está bastante dura, se avanza rápido y con cuidado pero el problema es cuando caminamos por los grandes espesores de nieve pesada que ha caído recientemente.


"Mi primera ascensión en 2015"


Este pico fue el segundo que hice con esquís de travesía después de haber hecho el Cerler; aquella vez me pareció el Everest y pasé mucho "miedo" a pesar que iba rodeada de grandes -expertos-. Me hace especial ilusión volver a subir. Vamos paralelos al barranco que sube al Basibé y poco a poco,haciendo una diagonal, vamos buscando los lomos y nos plantamos encima del collado cercano al telesilla. Desde aquí ya tomamos rumbo a la izquierda, remontando varios repechos y saliendo a un pequeño circo que da a la casi pala cimera. Allí encontramos varios grupos pequeños de esquiadores que han subido desde el mismo parking todo recto; unos más abajo que nosotros y otros abriendo huella por encima.


"Rafa en la media ladera
 unos metros por debajo del primer farallón"

Aprovechamos para ponernos las cuchillas, debemos estar prevenidos, las "zetas" a realizar son varias y en zona empinada. Los de delante se han parado bajo un primer farallón de rocas, hasta aquí han llegado. Nosotros, como siempre, tenemos que ver el terreno con nuestros propios ojos y Daniel para ir más seguro decide ponerse en cabeza y abrir hasta un segundo farallón de roca que se coloca bajo la zona más empinada de la ladera. Está todo lleno de rocas y donde no es así, nos hundimos hasta las rodillas afrontando el peligro de que la nieve nos arrastre. Decidimos ponernos crampones y piolet, por si acaso porteamos los esquís.. no vaya a ser que se pueda hacer algo por allí arriba o quizás unirlo con el Castanesa....


"Llegando al segundo resguardo de roca"

"Con los pinchos puestos"

Entre un mixto de roca y hielo, abre paso el kamizake de Daniel hasta el collado; ahora llega mi turno.... Queda recorrer la cresta que, por supuesto, no tiene ni rastro de huella. Paso a paso,  abro como puedo el camino hundiéndome hasta la cadera; pero aunque desfallezca en el intento...¡ jamás pediré relevo! Enfrentándome cara a cara con el último escalón de cumbre me "pego" y me lío a patadas y puñetazos contra semejantes espesores de nieve vírgen hasta conseguir alcanzar algo más de altura. Daniel y Rafa siguen trabajando la huella detrás de mí; una vez en la cima aplasto con fuerza un cubículo y asiento la nieve para mayor comodidad. 


"Maldita nieve pow..."


De vez en cuando las nubes pasan y nos envuelven dejándonos con escasa visibilidad, aún así nos hacemos un autorretrato e intentamos aprovechar las vistas. Hay gente en el Castanesa, pero nos decantamos por bajar por el mismo lado. La zona de Vallibierna está nubosa, El Valle De Arán se ve con nubes pero nevado y bonito y por supuesto, preciosas vistas a las pistas de esquí de Cerler y sus cimas, el Cibollés, Gallinero...

"Últimos metros hasta la cima"


"¡Queda lo mejor!"

Nos abrigamos y volvemos sobre nuestra huella, nos ponemos los esquís desde el primer farallon de roca y desde allí, en vez de bajar paralelos al barranco, lo hacemos directos hacia el parking; se ve huella, y  los grupos que han abandonado (todos) han ido por allí marcándonos la huella. Desgraciadamente, pillamos alguna roca que atraviesa nuestros esquís rallándolos... ¡casi nos duele también a nosotros....! Abunda la nieve profunda y es una gozada ver la huella y tus propios "giricos" profundos detrás de ti. En un cerrar y abrir de ojos nos situamos en la zona boscosa que se encuentra sobre el parking.


..."¿Y yo tenía tanto miedo aquí?"...

De forma jabalinera al estilo freerider nos tiramos hasta llegar al mismísimo coche. El sol nos recibe con los brazos abiertos y la temperatura es ideal. Se nos a hecho corto (4h30min y 900 de desnivel) pero aún nos quedan dos días más para cansarnos. Por ahora vamos a ducharnos y a tomar nuestra respectiva cena; mañana intentaremos el Frontonet y el Pico Estós por Estós (valga la redundancia...) A ver qué tal.

"Espero no meterme dentro del coche 
con la inercia de los esquís por esta vez"


Fotos del gran Daniel Mur, Crónicas Montañeras.

martes, 10 de enero de 2017

Castanesa 2.858m-Roques trencades 2.755m -Estibafreda 2.701m

06/01/2017
El jueves nos desplazamos a Campo "clima ideal" Daniel, Anayet y yo con la intención de pasar los últimos tres días de navidad poniendo en práctica nuestro esquí de travesía jabalinero allí donde quede nieve (si se le puede llamar así...)

Nos levantamos a las 07:30am, la temperatura exterior es de -5ºC, por lo que desayunamos de tal manera que nos sea imposible pasar frío durante el resto del día. El cielo está totalmente despejado y el sol poco a poco "calienta" las montañas.
Nos dirigimos valle arriba para realizar una circular a los Picos Castanesa, Roques Trencades y Estibafreda; una vez en Cerler debemos seguir hacia L´Ampriu y coger la pista de Ardonés que se encuentra a mano izquierda. Está limpia y el tanque de Daniel circula sin problema, pero unos árboles  traicioneros obstruyen el paso a unos cinco minutos andando hasta el desvío para comenzar la ascensión a nuestro primer pico.



Enseguida nos preparamos y empezamos a foquear por la pista; tomamos el camino hacia el Castanesa antes de pasar el puente que salva el barranco, parece una pista de esquí y está bastante dura, además, más adelante hay un paso expuesto por lo que Anayet y yo decidimos ponernos los crampones y así evitar complicaciones.
Poco a poco vamos entrando en calor, el bosque es bastante empinado; a su salida hacemos una media ladera superando la parte expuesta, se trata de un espolón de roca que debemos flanquear pero que con cuidado atravesamos sin problema. Una vez superado, el relieve es bastante tendido y carece de complicaciones; pega el sol, aprovechamos y volvemos a calzarnos los esquís.

                                                 
                                             
Avanzamos cómodamente hasta que cogemos las medias laderas que suben al Castanesa; la nieve está tiesa y clavamos los cantos como animales. Ya sobre estas palas nos colocamos sobre el lomo que seguimos hasta la cima; la temperatura es agradable, el sol brilla radiante y apenas corre viento, quizás incluso transforme la nieve... Tomamos algo de picar y hacemos el paripé con las cámaras pero el día  es corto y aún nos queda excursión. Para llegar al Roques Trencades tan solo hay que seguir el lomo que baja a un collado y volver a subir; vacilamos en ponernos de nuevo los crampones para progresar pero decidimos esquiarlo, por algo somos esquiadores de travesía y sobretodo, locos de remate.

                                                       "Clavando incluso los dientes"


                                                          
                                         "Anayet avanzando por las palas más inclinadas" 


                                                          "El paripé con Aneto al fondo"

Para nuestra sorpresa nuestros "patines" agarran que da gusto y con los cantos en un abrir y cerrar de ojos acabamos con la primera esquiada. Anayet va con largos y controla perfectamente. Ya en el collado empezamos a subir con los esquís en la chepa, la nieve está cambiante, de vez en cuando nos hundimos sobre nuestras pisadas. 

                                                                        "Yujuuu"

"Castanesa queda en el olvido"

Así en cuestión de pocos minutos alcanzamos la cima del Rosques Trencades; contemplamos las preciosas vistas hacia Coronas, Culebras, Valle de Arán, Posets... se ve todo bastante pelado, tiene que nevar. A partir de aquí el plan es bajar hacia Vallibierna en busca de nieve "polvo" o de algún tramo que merezca la pena esquiar y luego remontar el valle de nuevo para subir a nuestra última cumbre del día. En la cima aparece una pareja de esquiadores que tras escuchar nuestro plan deciden unirse a la expedición, Mabel y Paco, otros apasionados por la montaña.

"Cima Roques Trencades"

"¿Para cuándo el corredor de Estasen?..."

Nos "tiramos" valle abajo, conforme vamos bajando la nieve (para mí era más hielo que nieve...) se empieza a poner dura como un demonio y encima la pendiente es mucho más fuerte. No soy para nada una gran esquiadora, llevo "cuatro días" haciendo esto pero Daniel promete salir de aquí y huir hacia arriba. Ni nieve pow, ni nada de lo esperado, hemos bajado alrededor de 200m, ponemos pieles y nos dirigimos al collado del Estibafreda. Clavando cuchillas  nos plantamos entre el Roques Trencades y Estibafreda, nos desviamos a la derecha y evitamos el lomo pelado plantándonos bajo la cima. Con cuidado de no rayar los esquís coronamos la última de las cimas del día.

"¿Y la nieve pow?"

"Bajo el Estibafreda" 

"Anayet posa junto el Culebras"

Ahora bajaremos en dirección a la cabaña de Ardonés buscando los lomos con más nieve. ¡Encontramos la nieve transformada y perfecta!, disfrutamos como locos hasta que llegamos al final de la esquiada. Nos hemos desviado por el lomo equivocado siguiendo la nieve, debemos atravesar un pequeño bosque que da a la pista; Daniel y yo con nuestros esquís ratoneros nos movemos sin problema entre ramas, hierba, piedra... lo que sea, llegando triunfantes hasta la pista. El resto (menos Mabel) deciden hacerlo andando por la integridad de sus esquís...

"¡Qué pasada!"

"¿Por lo blanco?..."

Ya desde aquí remamos hasta el coche cerrando el circulo; nos despedimos de nuestros acompañantes y hambrientos y satisfechos volvemos a nuestro campo base.

"Fin"

En total han sido 14km y 1.150 metros de desnivel que hemos realizado en 6h y 40min.
Mañana queremos hacer el primer tres mil del año, la Torre Cordier (3.046m) situada en el glaciar de las Maladetas... ya veremos qué nos encontramos.

-Fotos de Daniel mur, Crónicas Montañeras.
-Video de Anayet: https://www.youtube.com/watch?v=EWdyItkgK60







jueves, 8 de septiembre de 2016

PICO ROBIÑERA 3.003m

1/07/2016
Amanecemos pronto, como de costumbre el tiempo lo dan inestable y con nubes de evolución que pueden dejar tormentas... Desayunamos y vamos en busca de Itziar que se unirá hoy a la expedición al Robiñera, será su primer tres mil.

"Todavía queda mucha nieve"
Rumbo a Bielsa y posteriormente a Chisagües, donde cogemos una larga pista (a ser posible acceder a ella en todoterreno) hasta el Plano de Petramula (1900m). Al salir del coche echamos un vistazo a nuestros alrededores y decidimos llevar los crampones, se ven grandes manchas de nieve que pueden ser "entretenidas" de pasar.

La ascensión es corta puesto que es casi un todo tieso; subimos sin prisa pero sin pausa admirando los ibones de la Munia completamente helados. Encontramos nieve al principio de la pala final pedregosa y para evitar sustos nos los ponemos, está dura.

"Nieve en abundancia"

Con paciencia llegamos hasta el cordal, parece que hay mil y un caminos que lo recorren hasta la cima pero nos desviamos a la izquierda y siguiendo a Bea y a los hitos enfilamos la última parte de nuestra ascensión.
La niebla nos envuelve y cuando una pequeña "ventana" se abre vemos la -preciosa- caída a los ibones etc. Tras evitar más neveros y realizar alguna trepada coronamos esta bonita cima, Robiñera 3003m.
"Vista a la Munia"

Nos quedamos atónitos al ver la Munia con tanta nieve, ¡pero si se puede esquiar!... si lo llegamos a saber... Sesión de fotos, algo de comer y para abajo que comienza a tronar.
Volvemos por el mismo sitio encontrándonos con un par de hombres que vienen desde más lejos que nosotros y todavía les queda el último pedregal, que Dios se apiade de ellos (les va a pillar la tormenta)


Cuando ya llegamos a buen sendero Daniel anda todavía más rápido y pegándonos a él echa a trotar camino abajo, luego me dice a mi...

"Nuestra amiga la marmota"

Enseguida llegamos al coche, han sido alrededor de 8 km y 1100 metros de desnivel.
Se acercan unos nubarrones de miedo y el cielo se ilumina con más intensidad por lo que decidimos salir de allí lo antes posible y hacer el picnic en Escalona.

Mañana al Castillo Mayor.

Fotos Daniel Mur, crónicas montañeras.

BARRANCO DE LAS GLOCES

30/06/2016
Hoy toca día de descanso; desayunamos como reyes y con todos los bidones bien preparados tomamos la carretera a Aínsa dirección a Escalona donde a su salida nos encontramos la rotonda que nos desvía al precioso Cañón de Añisclo.
A la entrada del Cañón nos encontramos una romería de coches y personas que van a curiosear la zona; pensamos que nuestro barranco estará " a petar", pues conforme avanzamos camino a Fanlo divisamos gente que entra y sale con neoprenos al hombro de todos los lados.

                                            "¿Seguro que no quieres bajar tú primera?"

Clara no se encuentra bien y se ha quedado en Campo junto a Raquel que marchará este mismo día; ¡con lo que les gusta los barrancos!...
Amenazan lluvias, pero no dudamos en montar un jolgorio alrededor del coche con todo el material y salir disparados al comienzo del barranco. Bajamos andando por una pista que aparece a la entrada del pueblo y de esta misma, con la señal de un hito seguimos un sendero que nos deja al principio de nuestra aventura.
"Anais en el primer rápel"

He de confesar que el descenso de barrancos no es mi actividad montañera preferida, suelo pasar mucho frío y el agua en abundancia no me emociona. Por suerte, uno de los riachuelos que se adentran en Las Gloces (donde nos ponemos arnés, casco, "neopreto"...) baja con poca agua y templada, hasta que me señalan otra "cascada" que se mete también al barranco y está helada...

                                                   "Progresamos por el estrecho cauce"

Delante de nosotros va un grupo de barranquistas que desaparecen enseguida. Ahora es nuestro turno.
Se comienza con un rápel de 15 metros que monta Bea, la mayor parte se baja pegado a la cascada. Es el primer barranco de Anais pero lo hace genial.
Proseguimos por el estrecho y oscuro recorrido, parece un decorado, los rayos que escapan del cielo nublado y se cuelan entre la alta frondosidad de las paredes haciendo nuestro descenso "celestial".

"Celestial"

Nos vamos encontrando con pequeños toboganes y destrepes asequibles y sin peligro además de un rápel corto. De pronto se abre abruptamente y termina nuestro descenso. Mientras guardamos el material y quitamos neoprenos etc. comienza a llover ligeramente, pero truena y esto nos hace ir más rápido.

"Mejor que en un Aquapark"

"Pequeño rápel"

Se intuye claramente a la izquierda de la salida del barranco un sendero que poco después se hace "vertical" y laaaargo. No debemos confundirnos e irnos por otro lado, en algún tramo dudamos; aunque básicamente se hace un "todo tieso" y aparecemos en la pista.

Picnic de celebración con festival de truenos y relámpagos.
Mañana seguiremos a la conquista de más tres miles, el Robiñera.

Fotos de Daniel Mur, Crónicas Montañeras.

lunes, 8 de agosto de 2016

Sierra de Chía (La Collada 2.365m, Peña Vieja 2.409m y Pico Chía 2.517)

 29/6/2016
Hoy tenemos planeado recorrer la Sierra de Chía hasta el mismo Pico Chía (2.517m) pasando por La Collada (2.365m) y Peña Vieja (2.409m); ahora además de Anaís (Raquel decide no venir debido a sus pies destrozados) nos acompañan Clara y Bea, hermanas montañeras. También hemos quedado con Itziar para conocerla y tener un nuevo fichaje en el equipo "Mur rutas".
Nos levantamos y desayunamos sin ninguna prisa,cogemos el coche y comenzamos a remontar el Valle de Benasque hasta llegar al cruce de Castejón de Sos en el que nos encontramos a la izquierda la carretera que lleva hasta el Pueblo Chía. Pasada esta pequeña localidad aparece una larga pista (a ser posible acceder a ella con todoterreno...) que nos dejará a unos 1.800 metros de altitud en el Collado de Sahún.
                                                      "Al fondo la cabaña y el coche"
El tiempo es agradable, el cielo esta nuboso y el sol aparece y desaparece; esperamos tener buenas vistas.
Empezamos a subir pasando por una pequeña cabaña y enseguida cogemos un trozo de pista ancha que corta la Sierra hasta que nos damos cuenta que tenemos que hacer un "todo tieso" para llegar al collado donde se encuentran unos grandes paneles. Desde allí ya no hay pérdida, pues tan sólo hay que seguir recorriendo el cordal por lo más alto y realizar las bonitas cimas con las que cuenta este lugar.
                                                                 "Cima La Collada"
Por desgracia las nubes cubren el valle y nos envuelven evitando que podamos tener unas bonitas vistas de la zona de Aneto por Vallibierna etc.
Enseguida llegamos a nuestra primera cumbre del día, La Collada (2.365m), posamos para la cámara de Daniel y continuamos.
Parece que el recorrido es interminable ya que conforme avanzamos siguen apareciendo más puntas a lo lejos pero se avanza rápido.

De vez en cuando se abre una "Ventana García Dhinx" entre las nubes y vemos la zona del Pico Gallinero, Pico Maldito, Coronas... ¡Cuánta nieve!
Sin prisa pero sin pausa continuamos nuestra ruta y llegamos a Peña Vieja (2.409m), alguna que otra foto haciendo el paripé y ya nos vamos decididos hacia el Pico Chía; cambia el terreno y se hace protagonista la roca, pasamos por algún sitio estrecho y con patio pero ya después de eso aparece la cima. Desde allí vemos miles de sarrios corretear por las terrazas de la sierra.
"Peña Vieja"

"Pico Chía"
 Hacemos una parada larga y aprovechamos para comer. Bajamos por el mismo lado pero cortando el cordal, en un par de horas llegamos al coche y tomamos nuestro merecido picnic tras realizar casi 800m de desnivel y poco más de 13km.
Mañana intentaremos descender el Barranco de las Gloces si el tiempo nos lo permite...

Fotos Daniel Mur, Cronicas Montañeras.

viernes, 5 de agosto de 2016

Pico Caurère (2.912m) y Culfredas (3.034, 3.028 y 3.032m) desde Tabernés.

28/06/2016

 Segundo día de actividad en Campo, hoy ascenderemos a los Pico Culfredas o Batoua (3.034, 3.028y 3.032m) pasando por el Pico Caurère (2.912m). 
Nos levantamos a una hora prudencial y tomamos nuestro fuerte desayuno de todas las mañanas.
 Tomamos camino a Aínsa y tomamos la carretera hasta la altura de Mesón de Salinas, allí giramos a la derecha (Carretera local de Plan) pasamos de largo San Juan de Plan y poco más allá en una curva que vira la la izquierda se encuentra a la derecha la pista que sube hasta la Virgen Blanca y posteriormente hasta el Refugio de Viadós y Refugio de Tabernés en el que cogemos el desvío recto hasta llegar en cuestión de minutos a nuestro punto de partida.


Aparcamos el coche entre las vacas y enseguida nos ponemos a andar; la temperatura es fresca. Comenzamos bajando hacia el río en busca de un puente, encontramos varios carteles que indican la dirección de cada lugar; tiramos hacia el Puerto de la Madera que conecta con la vertiente francesa.

La subida por el bosque es empinada hasta que sales de él, al salir, vemos toda una ladera con un laaaargo sendero que recorre sin apenas pendiente nuestro valle hasta el mismo Puerto. Para nuestra sorpresa encontramos un par de neveros que cruzar, no tienen gran pendiente, pero una caída tonta puede llegar a ser muy peligrosa. 

                                                                Llegando al collado

En cuanto llegamos al Puerto de la Madera comienza a soplar el viento, vamos sudados y a algunos les sabe bueno, aunque yo me quedo helada... Hay un par de vivacs allí e incluso ropa abandonada... Giramos a la derecha y enseguida comenzamos a "trepar" en dirección Caurère; hay mucha piedra suelta pero el paso se hace seguro gracias a las repisas y agarres que encontramos en nuestra ascensión. 


Enseguida aparece la cima de nuestro primer pico. Raquel se encuentra cansada y lleva los pies destrozados así que decidimos "abandonarla" y seguir a por los Culfredas. 
Por la misma cresta en la que estamos seguimos recto y en poco tiempo llegamos evitando algún trozo de nieve al primero de los Batoua, el primer tresmil de Anais; hacemos unas cuantas fotos, disfrutamos de las pedazo vistas hacia las crestas de Espadas-Posets, Eristes, Punta Suelza... y seguimos al siguiente. Comienza a ser más complicado, la nieve se encuentra en los pasos más complicados. 
                                                             "El nevero de la muerte"
El camino pasa haciendo media ladera por la vertiente española, nos topamos con un nevero corto pero empinado cuya caída no llegamos a alcanzar con la vista... Primero paso yo intentando hacer la huella lo mejor posible, después Anais que va vigilada bajo la atenta mirada de Daniel, ya que es la menos experimentada. A su salida debemos encajarnos dentro de la rimaya y salir al camino por el que llegamos a la segunda cima. Más fotos y a por el último y más sencillo; en un puñado de minutos y sin complicaciones hacemos nuestra última cumbre del día,hay nieve pero totalmente evitable.
                                                             "Promocionando el blog..."

                                                              "Dulces sueños Raquel"

Comemos algo y volvemos por el mismo sitio en busca de Raquel, esperemos que no se haya congelado, aburrido o... Para nuestra sorpresa al llegar al "Hostal Caurère Raquel" nos la encontramos tirada en la cima en fase REM. ¡Raqueeeeeel despiertaaa! 

Seguimos el laaargo descenso hasta el coche, Raquel va dolida y marca el paso hasta abajo. Ya en el coche nos tomamos el respectivo picnic junto a las vacas que catan alguna que otra patata de la mano de Mur. En total han sido 1.500m de desnivel y 18,6 km de recorrido en casi 9 h.
 Mañana recorreremos la sierra de Chía haciendo todas sus cumbres, a ver si tenemos buenas vistas...